Construir una cocina para embarcaciones es, ante todo, un desafío.
Que Le cucine di Matteo Gennari ha hecho inmediatamente suyo. La cocina para un barco tiene que ser tecnológicamente avanzada, lista para todo comando, altamente profesional: todo ello enriquecido con un estilo exclusivo, obtenido gracias al empleo de piedras, aceros, materias primas de gran calidad.
El compromiso al que dar respuesta es que en un barco, en cada momento, se tienen que poder preparar comidas excepcionales. Por consiguiente, el desafío precisa de gran empeño y estudio: las estructuras han de estar pensadas con atención, analizadas desde muchos puntos de vista para garantizar seguridad y belleza unidas a profesionalidad.
Lograr conjugar el proceso de construcción con el proceso de instalación constituye el momento decisivo: realizar cocinas para embarcaciones significa contar con elevadísimos estándares cualitativos, tecnológicos y de fiabilidad, capaces de medirse con los procedimientos constructivos de los astilleros modernos.
Desde el punto de vista técnico, la cocina realizada para el mundo marine engloba en sí características ergonómicas y estéticas de gran refinamiento. Además de las obvias exigencias del armador, la realización de una cocina para embarcaciones no puede prescindir de la relación con el cocinero y el comandante: la experiencia, el encuentro con quien manda en el barco y con quien gobierna la cocina es esencial en la elaboración de un producto de alta calidad.
Únicamente en un segundo momento entran en juego arquitectos y diseñadores, para completar un trabajo ya comenzado y capaz de satisfacer las exigencias de profesionalidad del chef.
De esta forma, la estructura dispone de las potencialidades de un magnífico restaurante flotante.