Material natural y noble, la piedra se utiliza desde siempre para la realización de cocinas. La piedra es la montaña: de allí se elige la pieza más hermosa, se analiza y, luego, en base a cada proyecto, se trabaja y se recompone bajo otra forma.
Lo que convierte en única a una cocina es la utilización de un monolito de piedra: esa misma pieza, en otro tiempo empotrada en la montaña, encuentra nueva vida en una vivienda, recobra energía, se asienta,
reencuentra un hogar.
Después, es un veteado especial, un detalle, lo que hace que un bloque de piedra se vuelva similar a una joya. La elección de la pieza a utilizar para una importante superficie de trabajo o para un equipamiento de cocción se deriva de una sensación, surge de un impacto emocional, ensalza una especie de relación simbiótica entre el noble material y el artista-artesano que lo trabaja.
Los métodos de elaboración son de
fundamental importancia, por ejemplo revelando el veteado abierto con la apertura a libro de un único bloque, cuya veta no resulta rota, sino que encuentra plena continuidad y perfección en la materia.
Son más de 100 las tipologías de piedras y granitos naturales utilizadas, entre ellas pórfido blanco y violeta, Calacatta, Portoro, Statuario.